Los extintores forman parte de los equipos contra incendio, son obligatorios, según la normativa, en algunos lugares y se colocan pensando en que no tengamos que utilizarlos.

Pero este hecho tiene que hacer reflexionar, al menos un momento, en dos aspectos importantes: en que debemos saber cómo se utiliza un extintor y conocer el mantenimiento que necesita para que se encuentre en las mejores condiciones de uso, en cualquier caso, solo las empresas autorizadas pueden realizar un mantenimiento seguro de este sistema de protección contra incendios.

Además es muy oportuno que estos aspectos se conozcan de antemano porque, obviamente, en caso de necesidad, se requiere una actuación rápida, consciente e informada que solucione el problema o que lo contenga hasta la llegada de bomberos y/o profesionales especializados, pero en ningún caso, que lo complique con riesgos adicionales innecesarios.

Así, los pasos a seguir en la utilización de extintores móviles se pueden concretar en:

  • Coger el extintor de su posición habitual y tirar de la anilla del pasador para quitar el precinto de seguridad.
  • Después tenemos que presionar la maneta y si estamos al aire libre, atacar el fuego en dirección del viento, ya que dándole la espalda al viento evitaremos que el calor y el humo nos impidan acercarnos al fuego. Siempre que sea posible, utilizar el equipo en compañía de otra persona que nos pueda alertar de cualquier cambio de dirección del fuego.
  • Hay que verter el contenido del extintor a la base del fuego, manteniendo la botella lo más vertical posible hasta conseguir apagar el conato, o a que lleguen los bomberos en nuestro auxilio.

Conviene recordar que todos los extintores no son adecuados para apagar todos los tipos de fuego y que unos son más idóneos que otros.

Su utilización depende del combustible que se queme y de la disponibilidad de este equipo de primera intervención y dado que el uso se produce en un contexto de alarma y estrés conviene conocer previamente la información de interés que aparece en los propios equipos de extinción y contar con una empresa de confianza para la instalación, adecuado mantenimiento, y revisión de este sistema portátil de extinción de incendios.

Esa información se encuentra repartida en tres etiquetas: la primera es la que recoge características como el agente extintor que contiene y para qué fuego es más adecuado, la carga del extintor y su eficacia, y el modo de utilización.

La segunda es la placa de la prueba de presión que recoge el número de registro y la presión y fecha de la primera prueba y las casillas para las pruebas que se deben hacer cada cinco años durante la vida útil de cada aparato, que por ley no debe sobrepasar los veinte años.

En tercer lugar, la etiqueta que nos indica las fechas relevantes en el mantenimiento del extintor como son la fecha de fabricación, la de la última revisión realizada y la prevista para la próxima revisión y aquella en que se realizó la última prueba de presión.

Si tienes alguna duda o necesitas asesoramiento o mantenimiento de tus equipos, escríbenos a info@firext.es o llámanos al 916782878

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