Con los sistemas de detección de incendios se tienen que llevar a cabo labores de control de su estado, porque existe una normativa a cumplir obligatoriamente, recogida en las tablas I y II del RD 513/2017 del 12 de junio de 2017, porque en estas revisiones se puede detectar alguna anomalía en los equipos y solucionarla y porque tienen que en perfecto estado de utilización si fueran necesarios de forma urgente.

Este mantenimiento, según la normativa reguladora, tiene que ser realizado unas veces por los propietarios de la instalación o usuarios (cada 3 meses o 6 meses) y en otras ocasiones por personal especializado de los fabricantes, o de una empresa mantenedora autorizada – que suelen tener carácter anual y quinquenal –. Repasamos las acciones de mantenimiento que se recogen en el Real Decreto antes citado y en el tiempo en cual se tienen que realizar, según el tipo de equipo:

  • Sistemas de detección y alarma anti-incendios.

Así en los sistemas de detección y de alarma de incendios cada tres meses hay que verificar si se ha realizado alguna modificación en los componentes del sistema y en su caso, anotarla.

Hay que comprobar el funcionamiento de las instalaciones y si es necesario sustituir elementos que no funcionen correctamente tales como pilotos o fusibles y verificar el adecuado funcionamiento de los equipos de transmisión de las señales de alarma.

También hay que revisar las indicaciones luminosas y acústicas de alarmas y/o averías así como las baterías y realizar prueba de verificación de eliminación de fallos.

Además hay que comprobar la señalización adecuada de los dispositivos para activación manual de las alarmas. Y en este sentido, cada seis meses hay que verificar su ubicación, visibilidad y condiciones de limpieza y aspecto de los pulsadores.

Anualmente, y por personal especializado, se debe comprobar el funcionamiento de la zona de detección y las maniobras programadas así como la actualización del software siguiendo las recomendaciones cada fabricante.

Este mismo personal debe comprobar avisadores, paro de máquinas y ascensores, equipos de extracción de humos y todo lo que indique la norma UNE-EN 23007-14.

También los especialistas – ya sea personal del fabricante, instalador o mantenedor autorizado, o bien por personal del usuario, si ha adquirido la condición de mantenedor por disponer de medios técnicos adecuados, a juicio de los servicios competentes en materia de industria de la Comunidad Autónoma – tienen que verificar el estado de los detectores y su espacio libre y realizar prueba individual de funcionamiento de todos los detectores automáticos y su capacidad de alcanzar y activar los sensores y vigilar la vida útil de estos dispositivos que suele establece de 10 años.

  • Extintores de incendios

Conviene que cada tres meses se comprueben que estén sin daños y en el lugar asignado, convenientemente señalizados y que son adecuados al ámbito a proteger y que no tienen daños exteriores.

Que las instrucciones de manejo del extintor aparecen de forma legible en la parte delantera del mismo. No se debe olvidar revisar que boquillas, válvulas y manguera se encuentren en un estado óptimo así como el indicador de presión.

Finalmente se comprobará que los precintos o tapones no estén rotos ni que hayan sido descargados ni total ni parcialmente.

Por personal especializado anualmente se deben realizar las operaciones de mantenimiento según se recoge en la norma UNE 23120 y el buen estado de sistema de traslado en los extintores móviles.

Mantenimiento sistemas detección de incendios

Conviene recordar que siempre que se utilice un extintor, se debe recargar por una empresa cualificada y certificada por la Dirección General de Industria.

En caso de apertura del extintor, la empresa mantenedora situará en su exterior un sistema indicativo que acredite que se ha realizado la revisión interior del aparato en forma de anillo, que se coloca en el cuello de la botella antes del cierre del extintor y que no pueda ser retirada sin que se produzca la destrucción o deterioro de la misma.

Cada cinco años a partir de la fecha de fabricación se tiene que realizar una prueba de nivel, lo que se conoce como timbrado y hasta un máximo de 20 años, el límite de su vida útil.

Por otra parte, e independientemente de su antigüedad, se tienen que eliminar aquellos extintores presenten defectos que hagan dudar del funcionamiento corrector del extintor o y también aquellos para los que no existan piezas originales que garanticen el mantenimiento de las condiciones originales de fabricación.

  • Bocas de Incendio Equipadas.

En caso de disponer de este mecanismo se debe comprobar su adecuada señalización. No debemos olvidar que este sistema debe ser utilizado exclusivamente por los bomberos.

Y el retimbrado cada cinco años – hasta una vida útil de 20 años – lo debe realizar una empresa autorizada, y se debe someter a la manguera a una presión de prueba de 16 kg/cm2 y que disponga en sus instalaciones de un taller equipado con la maquinaria necesaria para realizar este trabajo con la máxima garantía, como Firext.

  • Hidrantes

Hay que comprobar visualmente la estanqueidad del conjunto, comprobar su accesibilidad y la señalización.  Anualmente esta revisión debe ser realizada por personal especializado.

Comprobar el estado de las juntas, engrasar las roscas cada tres meses y cada seis meses conviene engrasar las tuercas de accionamiento y rellenar las cámaras de aceite si fuese necesario, comprobando también el sistema de drenaje y la válvula principal.  Quinquenalmente, se tienen que cambiar las juntas de los racores.

  • Columnas secas

Cada seis meses se debe comprobar en las columnas secas la accesibilidad de la entrada de la calle, su señalización y de las tapas y funcionamiento correcto de cierres y engrase de los mismos, si es necesario.

Conviene además verificar el funcionamiento de las llaves de instalación, el cierre de las conexiones siamesas y la apertura de las válvulas de seccionamiento y el buen ajuste y la colocación oportuna de las tapas. A los cinco años hay que realizar una prueba en la instalación.

  • Sistemas fijos de extinción: rociadores automáticos de agua, espuma o polvo.

Hay que comprobar buen estado de dispositivos de descarga, dispositivos de puesta en marcha y de todos aquellos dispositivos necesarios para su activación así como de los circuitos de señalización y de mandos manuales de disparo y la limpieza general de todos los componentes.

Cada año hay que comprobar todas las válvulas, las tuberías y verificar el correcto suministro eléctrico a los equipos que lo precisen. Realización de pruebas de respuesta del sistema, las condiciones de presión de agua y cuando sean de espuma que no se ha degradado el agente y seguir la normativa vigente en este aspecto, que son conocidas por el personal debidamente autorizado.

  • Sistema de abastecimiento de agua contra incendios

Anualmente y por personal especializado se debe comprobar la reserva de agua y la limpieza de los filtros así como la comprobación de las cargas de baterías y realización de pruebas de condiciones de recepción.

  • Sistemas de control de calor y humos

Cada año el personal especializado debe comprobar el correcto funcionamiento de estos mecanismos y sus respuestas manual y automática, comprobando el tiempo de respuesta y también verificar la disponibilidad de las fuentes de alimentación principal y auxiliar y las señales de alarma y avería así como engrasar los elementos del sistema que lo necesiten.

  • Sistemas de señalización luminiscente

Hay que realizar una comprobación visual de la ubicación correcta y buen estado de las señales, balizamientos y sus elementos de sujeción y planos de evacuación. Y realizar los cambios oportunos cuando finalice la vida útil de estos sistemas.

En cualquier caso conviene recordar que tanto el mantenedor como el usuario o titular de la instalación, deben conservar documentación relativa al cumplimiento del programa de mantenimiento preventivo, indicando, al menos las operaciones efectuadas, el resultado de las verificaciones y pruebas y la sustitución de elementos defectuosos que se hayan realizado.

Las anotaciones deberán llevarse al día y estarán a disposición de los servicios de inspección de la Comunidad Autónoma correspondiente.

En Firext realizamos de forma personalizada todas las tareas de mantenimiento de sistemas de protección contra incendio proporcionándoles el correspondiente informe de revisión detallando las anomalías detectadas (en caso de existir), operaciones realizadas y posibles mejoras o modificaciones en las instalaciones.

Llámenos al 91 678 28 78 o escríbanos al   info@firext.es para más información y un plan adecuado a su situación particular.

 

 

 

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